miércoles, 30 de noviembre de 2016

Dejando las responsabilidades para mañana

Este año ha sido super intenso... hace una semana terminó una de las prácticas más importantes  y ahora estoy a dos días de otra prueba, que es medio práctico-teórico. Luego dos exámenes más. Bueno, como tal fin de año, muchos deben estar como yo (obviamente, como mis compañeros).

Ayer no podía estudiar, me puse a terminar Rick and Morty y a jugar parchís online, perdí todas las partidas. ¡Qué frustrante! Era como decir: ya para de jugar y estudia. Qué juego más de anciana jajaj. Una vez, un profe dijo que cuando uno andaba haciendo otras cosas nada que ver sólo para evadir las responsabilidades, era por ansiedad o miedo al fracaso. Es chistoso si fuese así, me imagino tipo: "tengo miedo a que me vaya mal así que mejor me quedo de brazos cruzados". Y bueno, en mi mente todo el rato: "ya, para y estudia". Es que el calor era insoportable y tenía "hambre", pero no había nada rico. Excusas sin más.

Hoy, la pila de apuntes me espera para entrar por osmosis a mi mente y espero que la procrastinación no sea la reina de este día, si no... intrahospitalario.


domingo, 15 de mayo de 2016

Esteban

Ayer se cumplió un mes desde que saliste y no regresaste más a casa. Eran las ocho de la tarde y querías tomar agua del baño de mi mamá, yo estaba cansada por haber tenido un día cansador en la u, así que no te pesqué. Andabas inquieto y decidiste ir donde Javierito para que te dejara salir, te abrió la puerta y ese fue tu adiós. No me preocupé demasiado ya que al cabo de 1-2 horas volverías, así que me fui a dormir.
En la mañana siguiente, mi mamá me contó que esa noche te estuvo llamando a ver si llegabas porque hacía mucho frío, pero no hubo respuesta. Cuando estaba en la u, recibí un whatsapp de mi papá diciendo que aún no volvías, a eso de las 11 del día. En ese momento sentí angustia, mucho miedo y me preguntaba qué onda contigo... qué raro.

Llegué a casa, cuando me bajé del colectivo y doblé para ir a casa, me fijé en el techo a ver si me estabas esperando para poder entrar, pero no. Le pregunté a Javierito si habías vuelto, no. Subí al baño y cuando vi tu platito de comida y estaba lleno, ahí me desesperé... era verdad, no habías vuelto, no habías comido ni tomado agüita. Abrí mi ventana y te llamé como siempre. El miedo ya me dominaba porque esto ya no era normal. Fui a la pieza de mi mamá a llamarte por atrás, a ver si andabas en ese terreno solitario de donde me traías los ratones de regalo. Esperé a que aparecieras, como siempre pasaba una vez que te llamaba, pero no.
No paré de llorar mientras me cambiaba de ropa para salir a buscarte. Te busqué y pregunté casa por casa, recorrí toda la cuadra. Te llamé y te llamé, y cada momento que pasaba incrementaba el dolor en mí. Di como tres vueltas recorriendo todos tus lugares cuando empezó a llover. Vi a Thor entrar al patio de una casa, pensé que también estarías tú, pero no. Decidí volver a casa a ver si volviste o para estar ahí, a ver si volvías. 

Escribir esto y revivir tu ausencia es horrible, pero hoy te recuerdo más que nunca y lloro sin entender por qué pasó esto. Es totalmente irreal porque cuando llego a casa siento que estás y que me acompañas cuando estudio, duermo o cuando miro al techo y pienso que veo tu carita juguetona... te escucho subir las escaleras y en mi mente aún no se aclara el tema de que ya no estás. "Ah, Esteban viene subiendo...ah".

Supongo que el tiempo se encargará de darme a entender todo esto, te extraño muchísimo y toda mi perspectiva de vida se ha visto cambiada sin ti. Mi Esteban.


https://www.instagram.com/estebanmiau/